Cuando una amistad de 2 años más o menos acaba, da igual el motivo, pero acaba... Duele, duele muchísimo. Es un dolor que crees que se va a ir de un momento a otro, pero pasa un año, y aunque tengas más gente y estés distraida, en el momento en el que salga el tema... esa espina fastidia mucho, esa cicatriz que no está curada...
Pero si pasa ese año y... vuelves a tomar el contacto con dicha(s) persona(s)... es tan... maravilloso... Sí, esa es la palabra, maravilla.
La verdad es que como fue en parte culpa mía (bueno, no exactamente así, pero yo me entiendo, y paso de recordar el tema, jajaja), pues gracias al apoyo de una de las mejores personas del mundo que conozco y a mi voluntad-orgullo-cosa rara... retomé el contacto, quedé con dicha persona... Hablamos algo... No con demasiada frecuencia, peeeeero... todo no se puede conseguir de golpe.
Y ahora me ha dicho esa persona de quedar... ¡E incluso ha estado insistiendo! No quiero hacerme ilusiones de que todo va a ser como el mejor verano de mi vida y demás... Pero creo que es algo importante...
O es que me ilusiono/motivo/algo con tonterías...
Pero es que... ¡No me llames iluso porque tenga una ilusión!
viernes, 12 de febrero de 2010
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