A veces, pese a que te esfuerces para que pase lo contrario, la vida te da limones.
Cuando eso ocurre, tienes 2 opciones: poner cara de amargado o preparte una limonada.
A mi me gusta más la limonada, pero un poco de limón con sal, en ocasiones es muy bueno.
viernes, 26 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario